Bienvenido al Kama-sutra de Saberamar. Aquí descubrirás nuevos horizontes para tus relaciones sexuales. En esta sección es importante dejar a un lado inhibiciones, aprender a descubrir la postura adecuada para cada momento y lugar y dedicarse al sexo en plenitud.

Queremos saber cuales son las posturas preferidas por los internautas. Vota tu postura y participa en el sorteo de un fabuloso premio.
     
   LA SOÑADORA
La mujer se tiende de lado, mientras el hombre se coloca detrás con el pecho en contacto con la espalda de ella. En ese momento el pene va creciéndole entre las nalgas mientras hay tocamientos por ambas partes. La mujer levanta la pierna que no está apoyada, abriendo el vertiginoso camino hacia su vagina.
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   EL REGALO
La mujer se sitúa a cuatro patas apoyada en las rodillas y los antebrazos, arqueando ligeramente su espalda y elevando las caderas, ofreciendo su grupa y esperando la sorpresa de la primera penetración. Él se arrodilla detrás ejerciendo el control de la situación.
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   EL SUMISO
La mujer es la que manda en esta postura. Él se encuentra acostado y estirado, separa levemente las piernas y espera que su amante se arrodille encima de él, dándole la espalda y descendiendo para introducir el pene en la posición que más placer le dé; parcial o totalmente, e imponiendo el ritmo que su excitación necesite en cada momento.
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   LA CUEVA
Ella está esperando a su compañero con la espalda apoyada y las piernas muy elevadas y muy abiertas, en un acto de ofrenda que desborda erotismo. Él se arrodilla delante suyo y se vuelca con energía encima de su amada, penetrándola con un impulso energético y decidido que le permite hundir el pene profundamente en el interior de la vagina.
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   EL BALANCÍN
Sentado encima de la cama u otra superficie (preferiblemente blandita y cómoda), él apoya su espalda en la pared o en la cabecera de la cama (si es el caso) y flexiona las rodillas. Ella está de pie, con las piernas abrazando la cintura de su Amante. Seguidamente, baja y se arrodilla con las piernas abiertas buscando el pene con su sexo e iniciando una penetración.
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   EL TRÉBOL
La mujer se coloca de pie y de espaldas al hombre. Entonces flexiona la cintura hacia delante como si recogiese del suelo un pequeño trébol, hasta apoyarse con las palmas de las manos en el suelo. Es necesario flexionar ligeramente las rodillas para evitar la tensión de los músculos. Las nalgas de ella son una ofrenda para él, que se aproxima de pie y la toma por detrás, como por sorpresa, aferrándola fuertemente por la cintura.
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   MANJAR DE DIOSES
La mujer está estirada en el borde de la cama, dejando sus piernas colgando y apoyándose con los pies en el suelo. Espera pasiva, ofreciendo su cuerpo abierto, como una ofrenda a los dioses. Él se arrodilla frente a ella, cogiéndola fuertemente por los muslos apoyándose para coger el impulso necesario para la penetración.
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   EL MISIONERO
Se trata de la postura clásica por excelencia, comodísima tanto para ella como para él, ya que se consigue una penetración completa y profunda sin requerir un sobreesfuerzo físico. Es una postura sencilla donde la mujer permanece acostada cara arriba con las piernas semiflexionadas y él la penetra terminando acostado encima de ella apoyándose en los codos.
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   EL ÁNGULO
Él se arrodilla delante de la mujer, que está echada de espaldas, y se sienta sobre sus propios talones. La agarra por la cintura para ayudarla a levantar las caderas y situarlas encima de sus muslos, mientras las piernas de ella descansan sobre los hombros de él en una actitud de entrega.
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   EL SIN RESPIRAR
De pie, cara a cara y yendo al grano. Así es cuando sucumbe el deseo, cuando la excitación hace que no sea posible encontrar un lugar donde echarse. El hombre debe equilibrar su peso adelantando uno de los pies hacia delante para abrir el ángulo de las piernas. La mujer levanta levemente una de sus piernas para dejarla apoyada solamente por la punta de un pie, facilitando la penetración de su compañero.
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